Visita al Paseo de Los Próceres de Caracas
por Jesús Adonis Martínez / Fotos de Jesús Adonis Martínez
Esculpidos en bronce, los hombres más influyentes de la historia venezolana custodian al Libertador, Simón Bolívar, de pie sobre dos muros que flanquean la vía central del complejo monumental-urbanístico de Los Próceres, orgullo de Caracas.
Allí están, en posición hierática, en traje de gala, apoyados o no sobre sus espadas, con el rostro adusto, Antonio José de Sucre, Rafael Urdaneta, Santiago Mariño, Francisco de Miranda, José Antonio Páez, Manuel Piar, José Félix Ribas, Luis Brión, Juan Bautista Arismendi y José Francisco Bermúdez.
Pero, estas insignes presencias no logran intimidar a los caraqueños, quienes cualquier fin de semana toman el Metro y llegan allí para hacer ejercicios al aire libre, compartir un almuerzo sobre el césped dejar que los “chamos” se asombren con el arcoíris que forman el sol y el agua de las fuentes, o para enamorarse bajo los discretos ojos de alguna escultura de moldes grecolatinos.
Los Próceres –diseñado por el arquitecto Luis Malaussena e inaugurado en 1956 por el dictador Marcos Pérez Jiménez- forma parte del llamado Sistema Urbano de Nacionalidad y se ubica en un costado de la ciudad, junto a una amable pared de cerros en las inmediaciones del conocido Fuerte Tiuna.
El complejo está integrado por el Paseo de los Ilustres, adyacente a la Ciudad Universitaria de Caracas; el Paseo de los Símbolos, consagrado al Escudo, la Bandera y el Himno venezolanos; el Paseo de los Precursores, donde un indio de bronce –y desnudo- aviva a su cabalgadura sobre un pedestal de mármol custodiado por blancos leones, y, finalmente, por el propio Paseo de los Próceres.












